Los productores salvadoreños que invierten en expandirse se benefician del aumento del precio internacional del cacao y la alta demanda de mercados gourmet.

El cultivo de cacao en El Salvador ha experimentado un renacimiento gracias al esfuerzo de pequeños productores que han mejorado sus métodos para obtener un cacao de alta calidad que se valora hasta en el doble en los mercados europeos.

En 2014, se calculó que solo se cultivaban aproximadamente 500 hectáreas de cacao en El Salvador, mientras que la producción alcanzaba las 200 toneladas métricas anuales, con una demanda interna significativamente mayor, lo que llevó a que en su mayoría se importara de países cercanos.

Actualmente, se tiene una producción anual de 1.500 toneladas con más de 3.000 hectáreas, con una densidad de más de 800 plantas por hectárea cultivadas por más de 2.000 familias, después del trabajo de programas de apoyo en la cadena de valor.

El Salvador a pesar de estar muy lejos de ser un gran exportador de cacao como Nicaragua (más de 10.000 toneladas anuales) aporta un cacao de calidad con certificaciones de cultivo orgánico, un buen precio y este ayuda con el crecimiento de la economía tanto del país como de las familias.